La Eucaristía

20.05.2018

La Eucaristía, Jesús en Cuerpo, Sangre y Divinidad, PRESENTE, es el culmen del AMOR de Dios, entregándose y fundiéndose en nosotros...

La Virgen María habla muy claro sobre los tristes momentos que vivimos y lo que significa para Ella: Nos entrega a su propio Hijo, Ella misma se convierte en Corredentora, por Amor, y ni sabemos apreciar lo que significa...


  • Si no os preparáis para vivir la Misa con un corazón abierto, mejor quedaos en casa.
  • En ningún otro lugar mi hijo derrama tantas gracias como en la Eucaristía, comulgar es más que ser vidente.
  • Si en lugar de llegar corriendo a Misa podéis llegar un poco antes para prepararos y después de haber comulgado, si os podéis quedar, tomad tiempo con Jesús para hablarle, si hacéis esto hijitos, veréis muchos milagros en vuestras vidas y menos enfermos de la mente, del corazón y del cuerpo en medio de vosotros.
  • Hijos, asistid a Misa cada vez que las circunstancias lo permitan.
  • Que la Santa Misa, hijitos, no sea una costumbre sino vida. Viviendo cada día la Santa Misa sentiréis la necesidad de santidad y creceréis en la santidad
  • Jesús en la Eucaristía volverá a ser el vértice de toda vuestra oración, que debe ser de adoración, de acción de gracias de alabanza y de propiciación.
  • Hoy se propaga la indiferencia al Sacramento Eucarístico, se apaga la llama de la Adoración y de la plegaria ante Él y aumentan cada día los sacrilegios de los que se acercan a este Sacramento en estado de pecado mortal. Vendrán tiempos y llegará casi a extinguirse en la Iglesia el perfume de la Adoración y del Santo Sacrificio.
  • Se cometen demasiados sacrilegios por los que no creen ya en la presencia real de Jesús en la Eucaristía y por los que se acercan a comulgar en estado de pecado mortal, sin confesarse jamás.
  • Se han ido suprimiendo gradualmente todos los signos externos que son indicativos de la fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, como las genuflexiones, las horas de Adoración pública, la santa costumbre de rodear el tabernáculo con luces y flores.
  • Amados hijos valorad la Santa Misa, todo buen cristiano debe obligarse a participar de la Sagrada Cena, en la Santa Misa diaria
  • En la Santa Misa es donde podéis recordar que Cristo Jesús se ofrece, en obediencia absoluta a Dios Padre y confiando plenamente en Él.
  • Os pido, que vayáis a la Iglesia y participéis de la Santa Misa, porque en ella, os alimentaréis con el Pan de Vida, que es Cristo Jesús. Alimentados con Él, no os llegará ninguna plaga que venga de afuera, ya que Jesús la destruirá. Id entonces, en busca de la Fortaleza, id que os espera.
  • Cristo Jesús, con su sublime Amor y maravillosa sabiduría, os hace crecer espiritualmente. Buscad al Señor, que el Señor otorga. Gloria al Santísimo.
  • Id al Señor, deseosos de quedaros con Él. Hijos míos, no digo nada nuevo, digo sí, esto es bueno, quedarse con el Señor. Enfermos, pobres y arrepentidos, apreciad todos la misericordia de Dios.
  • Jesús Eucaristía, es Cuerpo vivo y verdadero, adoradlo y amadlo.
  • Hijos míos, es en la Eucaristía, donde podéis sentir, como se da a vosotros; es en la Eucaristía, donde vuelve a ser Cuerpo y Sangre y es desde la Eucaristía, que quiere salvar a las almas preparadas para recibirlo. Con oración y alegría en el corazón recibid este día.
  • Hoy sigue siendo la Sangre de Jesús, preciosa y divina Sangre. Preciosa Sangre que el mundo no alcanza a apreciar en toda su magnitud; Sangre derramada por Amor, purificadora. ¿Dónde está el amor humano, el calor humano, capaz de responder al gran amor de Cristo?. Hija, piensa en una gota de esa Sangre y Él derramó toda Su Sangre.
  • Jesús Eucaristía; profundísima comunicación entre Dios y el hombre; Poderosísimo Amor de Dios, hacia el hombre y por el hombre. Es en el Santuario, donde María, Madre de Cristo, espera a los hijos
  • Amor ofrecido por Él, en el Sacrificio Eucarístico; Amor que quiere ser Unión; Amor que no alcanza a comprender el conocimiento humano.
  • Soy Comida y Bebida para el alma sedienta de Dios. El alma en Mí, se saciará, porque Soy Esperanza hecha Vida.
  • Id al encuentro de Jesús, en la Eucaristía; con amor, recibiéndolo dignamente.
  • Venid, os mostraré al Gran Amor; os enseñaré a adorar y a recibir a Jesús, en la Santa Eucaristía, tan necesaria para el alma.